Llevo unos días pensando que ha cambiado tanto en mi, en ti, para sentir de pronto que tu eres el centro de mi vida, de mi todo. Que todo mi mundo gira alrededor tuyo, que nunca antes me sentí tan involucrada en algo, en alguien, tan especial…
Despertarme contigo a mi lado, tu boca entreabierta y yo deseando atrapar cada aliento, mirarte es infinito… tus ojos descansados esperando que entre algo mas de luz por la ventana… y tu pecho, en un suave vaivén va inflando sus pulmones de aire nuevo.
Paso la mañana deseándote desde el trabajo, acariciándome en secreto porque estoy pensando en ti…
Llega el momento de encontrarnos de nuevo y mis piernas flaquean, las mariposas revueltas hacen de las suyas en mi tripa
Despertarme contigo a mi lado, tu boca entreabierta y yo deseando atrapar cada aliento, mirarte es infinito… tus ojos descansados esperando que entre algo mas de luz por la ventana… y tu pecho, en un suave vaivén va inflando sus pulmones de aire nuevo.
Paso la mañana deseándote desde el trabajo, acariciándome en secreto porque estoy pensando en ti…
Llega el momento de encontrarnos de nuevo y mis piernas flaquean, las mariposas revueltas hacen de las suyas en mi tripa
“esa sensación otra vez”
Por mas que pasen mil años no dejo de ponerme nerviosa ante la espera de encontrarnos de nuevo.
Luego llegan los arrumacos, antes de la despedida, el echarte de menos esperar ansiosa volverte a ver.
Lo mejor queda en la noche… una cena, compartimos velas, mantel y colchón. Compartimos mucho más que eso, los sueños, tocarnos por debajo de las sábanas, besarnos en la madrugada… volver a soñar.
