Día del Libro

jueves, 23 de abril de 2009 by dispersa


Sinceramente pienso que dedicar un día del año para celebrar un acto determinado es una verdadera pantomima. Esta claro que ya es un tópico decir esto, pero es que San Valentín, el Día del Padre, el Día de la Madre, etc son la excusa perfecta de los comercios para hacer su “agosto” particular; el gran invento comercial que nos vuelve cada día un poco más consumistas.


Hoy, 23 de abril, es el Día Del Libro, se regalan libros; en otra comunidad autónoma, además, se regalan rosas; en los colegios y otros centros se celebran actos culturales con el fin de fomentar la lectura o la apreciación por los libros.


Últimamente creo que he abandonado bastante la afición que me han inculcado desde pequeña.
Desde niños, mis hermanos y yo, hemos tenido cantidades de libros como muestra de regalos y de esa manera mis padres y mis tías hicieron que nuestro interés por la lectura fuese creciendo.


Algunos de los libros que han pasado por nuestras manos y que mi madre conserva con especial cariño en una estantería son: Moby-Dick , Mujercitas, Bambi, Tom Sawyer, La isla del tesoro, Daniel el travieso, Los Cinco. Todos los clásicos, Blancanieves, Pinocho, Peter Pan, Caperucita, etc.


De mayor yo me he inclinado más por la novela aparcando un poco la poesía u otro género literario.
Realmente disfruto con cada línea que leo, es increíble la sensación que puedes llegar a sentir cuando lees una historia, te sumerges en ese libro y pareciese que estuvieses viviendo todo aquello que te describe cada hoja.

Esto me ocurrió, por ejemplo, con “Las edades de Lulú” de Almudena Grandes. Me enamoré de aquel personaje, sentí que en parte le estaba robando su personalidad porque sentí ser ella. Envidié su forma de ser sin tapujos, su felicidad, su bienestar disfrutando de todo aquello que hacia en cuanto le apetecía.

También me ocurrió con “El Jarama” de Rafael Sánchez Ferlosio o “Beatriz y los cuerpos celestes” de Lucia Etxebarria.



Creo que iniciar ese hábito en los niños desde pequeños es algo bastante bueno. No se trata de despreciar aquellos que no tienen por costumbre abrir un libro, evidentemente todas las personas no coincidimos en el gusto por las cosas, habrá quien lo encuentre aburrido o incluso se duerma. Pero pienso que la lectura crea en la persona la habilidad para expresarse mejor, enriquece su vocabulario, al menos eso ocurrió conmigo. Abrir un libro fue para mi como abrir mi mente… Me enseñó a poder expresarme a través de las cosas que escribo, me enseñó a imaginar, a soñar, me descubrió un mundo nuevo tan apasionante que engancha.

En estos momentos estoy leyendo “El viaje a la felicidad” de Eduardo Punset. Fue un regalo de Reyes que voy leyendo a retazos, es algo totalmente diferente a lo que suelo leer. El ensayo nunca me ha entusiasmado pero en esta ocasión estoy leyendo algo bastante interesante… Punset analiza las distintas formas de hallar la felicidad…



Estados del ánimo:

Depre: “Muerte en Venecia” de Thomas Mann.
Dubitativa: “Beatriz y los cuerpos celestes” de Lucia Etxebarria.
Sexual: “Las edades de Lulú” de Almudena Grandes.
Alegre: “La hija del Caníbal” de Rosa Montero.
Nostálgica: “El Jarama” de Rafael Sánchez Ferlosio.
Enfadada: “Pudor” de Santiago Roncagliolo.
Experimental: “Castillos de cartón” de Almudena Grandes.
Romántica: “Como agua para chocolate” de Laura Esquivel.
Fantasiosa: “El librero de Selinunte” de Roberto Vecchioni.
Atrevida: “Henry y June” de Anais Niin.
Etc...

Filed under having  

Pleasure

miércoles, 8 de abril de 2009 by dispersa


Deseo...

es curioso la mezcla de sensaciones que provoca esta palabra al escucharla, y según en que labios se produzca este hecho origina un remolino de sensaciones u otro...

Se ha instalado en mi interior un torbellino de sensaciones, inquietudes, que no se ponen de acuerdo entre ellas mismas; me invade una ilusión tremenda ante lo desconocido, lo que aún no veo pero sé que esta por llegar ( que será, cómo, cuándo... me gustará...), un manojo de nervios que a ratos me quita el sueño aunque no me quejo, pues los momentos que paso despierta no te aparto de mi pensamiento ni un instante. Sé que estas cerca y eso me excita, cada vez estas más cerca.


Me gusta imaginarte, sentirte cerca y me encanta mirarte (por eso se me queda cara de boba cuando te miro, cuando me hablas).

Lo que me resulta sorprendente es que cada día siento una nueva sensación, algo nuevo que sentir, algo que pretendo capturar trocito a trocito... no quiero perderme nada, deseo conservarlo y deleitarme por temor a perderlo algún día, porque ese preciso instante es cuando se multiplica mi deseo, alegría, felicidad, por infinito.

Siento que estoy en uno de los mejores momentos de mi vida, jamás pensé que solo imaginarme la pronunciación de una palabra, repetir el eco en mi interior, las cosquillas y aleteo de las mariposas se adueñaran por completo de mi persona.


Deseo... te deseo... (me gusta)

Filed under having  

Inesperado

jueves, 2 de abril de 2009 by dispersa


¿sabes? Nunca sabes lo que te espera,



hay días que se abre una puerta y no sabes quién esta detrás

son esas pequeñas sorpresas que tiene la vida,
es el gusanillo que te hace estar despierta,
el movimiento de estar viva

la ilusión de la espera e


imaginar

Filed under having